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La polis está partida: hay malestar en la cultura y violencia. La polis está partida: hay crítica. El lazo social se tensa entre la facticidad y la normatividad, bajo vulnerabilidades extremas, en la precariedad y la mera vida, con ideales y entre anhelos de autonomía e imposiciones sistémicas. En este suelo frágil, entre la crisis de la experiencia y desigualdades inéditas, ante el avance de la devastación de la naturaleza, en el oleaje de violencias, entre todo ello, aún persiste la teorización crítica.El ejercicio de esta actitud teórica se vincula a prácticas diversas, en lo jurídico, en lo político, en lo educativo, en lo estético. La teorización crítica, entonces, muestra una dimensión normativa que recorre disciplinas académicas, archivos y espacios de memoria, demandas de reconocimiento y de reparación.Crítica también de críticas. A veces, tantas veces, protesta amarga, reactiva, agria. A veces, en rechazo a todo lo moderno. Entre violencias, desigualdades, humillaciones, entre la devastación y el desarraigo, entre las mercancías culturales y mediáticas, ¿qué sucede con el pensar cuando se ha puesto a la naturaleza al borde del colapso y la sociedad se halla en el abismo de la desigualdad? Y el interrogante interpela al pensamiento crítico: ¿Cesó su potencia, esa capacidad de intervenir, de hacer venir lo que remedia? ¿Puede la teorización crítica contribuir a reparar daños y aliviar traumas, padecimientos, humillaciones, tormentos? Pero reparar y aliviar no le pone fin a la acción crítica: ¿Qué resulta coextensible a la justicia? Destrucción y violencia serán entonces acosados desde el prisma inestable de la justicia, el término de aquello que no tiene término y que ampara la tarea crítica. Resta mencionar una cuestión abierta, que esparce esperanza sin remover la prevalencia del pesimismo: ¿Acaso la acción crítica puede vitalizar la esfera cultural desplegando nuevos rasgos en el perfil de la negatividad? Apenas esbozado, otro interrogante sobrevuela estas hojas: la ilusión de superar la dialéctica negativa de la teorización crítica sin apelar a ninguna figura de la trascendencia. La crítica sigue, en su vacilar y enmendar, con pluralismo y plasticidad.

Editorial: la cebra 200.0 grs. 9789878956503

senderos de la crítica - claudio martyniuk

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La polis está partida: hay malestar en la cultura y violencia. La polis está partida: hay crítica. El lazo social se tensa entre la facticidad y la normatividad, bajo vulnerabilidades extremas, en la precariedad y la mera vida, con ideales y entre anhelos de autonomía e imposiciones sistémicas. En este suelo frágil, entre la crisis de la experiencia y desigualdades inéditas, ante el avance de la devastación de la naturaleza, en el oleaje de violencias, entre todo ello, aún persiste la teorización crítica.El ejercicio de esta actitud teórica se vincula a prácticas diversas, en lo jurídico, en lo político, en lo educativo, en lo estético. La teorización crítica, entonces, muestra una dimensión normativa que recorre disciplinas académicas, archivos y espacios de memoria, demandas de reconocimiento y de reparación.Crítica también de críticas. A veces, tantas veces, protesta amarga, reactiva, agria. A veces, en rechazo a todo lo moderno. Entre violencias, desigualdades, humillaciones, entre la devastación y el desarraigo, entre las mercancías culturales y mediáticas, ¿qué sucede con el pensar cuando se ha puesto a la naturaleza al borde del colapso y la sociedad se halla en el abismo de la desigualdad? Y el interrogante interpela al pensamiento crítico: ¿Cesó su potencia, esa capacidad de intervenir, de hacer venir lo que remedia? ¿Puede la teorización crítica contribuir a reparar daños y aliviar traumas, padecimientos, humillaciones, tormentos? Pero reparar y aliviar no le pone fin a la acción crítica: ¿Qué resulta coextensible a la justicia? Destrucción y violencia serán entonces acosados desde el prisma inestable de la justicia, el término de aquello que no tiene término y que ampara la tarea crítica. Resta mencionar una cuestión abierta, que esparce esperanza sin remover la prevalencia del pesimismo: ¿Acaso la acción crítica puede vitalizar la esfera cultural desplegando nuevos rasgos en el perfil de la negatividad? Apenas esbozado, otro interrogante sobrevuela estas hojas: la ilusión de superar la dialéctica negativa de la teorización crítica sin apelar a ninguna figura de la trascendencia. La crítica sigue, en su vacilar y enmendar, con pluralismo y plasticidad.

Editorial: la cebra 200.0 grs. 9789878956503